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· PREFACIO.



   Para los que no me conocéis, mi nombre es Sergio Amado, artista visual contemporáneo español, dedicado a la fotografía de desnudo artístico, defensor de la naturaleza y romántico seguidor de la idea de la vuelta del Ser Humano a su medio natural, del Ser Humano desnudo en cuerpo y alma, sin artificios, tal cual es. Así que como imaginaréis nudista, lástima que tan solo en la playa, en el bosque y en casa.

   Desde hace algún tiempo, rondaba por mi mente la apertura de una bitácora que tratara exclusivamente de naturaleza. Y no solo de naturaleza en el sentido en el que se entiende habitualmente, si no de naturaleza incluyendo con un status de protagonismo al Ser Humano desnudo, en su estado natural; de ahí el título, por un lado bosque y por otro Adán y Eva, hombre y mujer, es decir, ser humano. Y no solo del Ser Humano como protagonista del medio, si no del Ser Humano en el contexto de su desnudez en su relación con la sociedad.

   Como sabéis, en otra de mis bitácoras concretamente en La magia del desnudo artístico, hablo sobre la fotografía de desnudo artístico. Casi sin pretenderlo, en ella se llega a hablar tanto de fotografía de desnudo artístico por un lado como de desnudo en su ámbito social  por otro, sin embargo pienso que aunque íntimamente relacionados cada uno de estos dos temas, tienen tanto peso específico por separado que la apertua de esta nueva bitácora, se ha convertido en una necesidad.

   El Ser Humano, el hombre y la mujer integrados en la naturaleza, en su estado natural, en su estado de desnudez absoluta, en conexión con el medio que les vió nacer y evolucionar con el paso del tiempo. El Ser Humano en cuerpo y alma, la significación que para mí tiene el cuerpo humano desnudo desde el punto de vista artístico.

   El Ser Humano desnudo en sus connotaciones sociales, en las de sus relaciones con los demás, en su relación con la sociedad en sí misma, en la que este tema es todavía un tabú.

   Y la naturaleza como entidad y relacionada con el Hombre en plena intimidad e integración absoluta, nuestro verdadero hogar, ese bien tan preciado para el que reivindico un cuidado mayor, una vuelta a él, ese lugar al que me gustaría retornar en mi condición de ser humano, en mi condición de una parte natural e integrante de la madre naturaleza.

   Sed pues bienvenidos a este nuevo lugar que espero que sea de vuestro agrado.

Sergio Amado.



DEJEMOS DE CUNFUNDIR: NUDISMO Y NATURISMO NO IMPLICAN SEXO.





   Es evidente que el cuerpo desnudo del hombre y de la mujer, están relacionados con la actividad sexual del Ser Humano; negarlo sería el acto de una mente afectada por tabúes sexuales y sociales relacionados con la maravillosa y placentera, además de necesaria para tod@s nosotr@s como personas y para la supervivencia de la especie, actividad sexual. Efectivamente, cuando desarrollamos la actividad sexual, solemos hacerlo desnud@s, salvo en los casos del "aquí te pillo, aquí te mato", que acontecen en ocasiones en lugares "comprometidos" y es por esto que se relaciona muy naturalmente la desnudez humana con la actividad sexual, es obvio, de la  soy un firme seguidor. Pero no confundamos, la desnudez no implica directamente sexo.





   Diariamente en mi vagabundeante vagar por la red, me encuentro con sitios web, blogs o fotologs, etc. que relacionan de un modo u otro el nudismo y el naturismo directamente con la actividad sexual, aunque otros muchos enclaves "cibernaúticos" no lo hacen... menos mal y plantean tanto el nudismo como el naturismo desde la perspectiva natural que los caracteriza.

   En mi última conferencia "La desnudez humana en la sociedad actual" los conceptos quedan muy claros: nacemos desnudos y así seguimos siendo durante nuestra existencia y hasta el ocaso de nuestros días, cuerpos desnudos a los que añadimos ropas y complementos para cubrir nuestras "vergüenzas"... y muchos, - por suerte no solo nudistas y naturistas,- nos preguntamos: ¿qué vergüenzas? Sencillamente somos el animal humano y seguíremos siéndolo por mucho que much@s, valga la redundancia, se empeñen en negarse a sí mismos y a los demás nuestra propia naturaleza.

   A lo largo de mi carrera artística he visto muchos cuerpos desnudos de mujeres y nunca han tenido relación con el sexo, si no con el arte. A lo largo de mi experiencia naturista he visto muchos cuerpos desnudos de hombres y mujeres y nunca han tenido nada que ver con el sexo, si no con la naturalidad. Mi actividad sexual queda a parte, aunque evidentemente la he realizado desnudo pero en otro contexto distinto y como es lógico y natural me encanta como a casi tod@ hij@ de vecin@.





   Dejemos ya de relacionar directamente el cuerpo humano desnudo con el sexo, porque éste tiene muchas más connotaciones y dependiendo del contexto en el que se encuentra, desarrolla unas actividades u otras y sobre todo veamos ya de una vez la desnudez como algo natural, porque sencillamente así es: natural.






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UN NUEVO Y POLÉMICO VERANO.






   Por lo que parece y como esto siga así, la imagen del encabezado de este artículo, cargada de belleza, libertad y naturalidad, va a ser historia dentro de algún tiempo. Y lo menciono como español que soy porque en España está ocurriendo algo que resulta increíble, algo a lo que los oidos y los ojos no dan crédito, algo ante lo que el cerebro de much@s, se va a colapsar como el mío.

   A la mutilación de las libertades que el año pasado tuvo lugar en Cádiz, España, eliminando el nudismo y el naturismo de raíz de varias de las playas del mencionado municipio, se une la prohibición este año en la ciudad de Barcelona de la libre circulación de personas vestidas o desnudas por la ciudad; una ciudad que hasta hace tan solo unos meses, era ejemplo y referencia en el mundo, de libertad siempre entendida dentro del marco del respeto, PORQUE EL NUDISMO Y EL NATURISMO ESTÁN ENMARCADOS DENTRO DE EL RESPETO A UNO MISMO Y A LOS DEMÁS. Pero no contentos con ello, hoy día tres de Julio de 2011 meriendo escuchando la noticia en la televisión de que se prohibe el nudismo en la "playa nudista" de la Barceloneta, ex playa nudista urbana hoy, de Barcelona.

   Para más sorpresa y colapso cerebral, resulta que en España el gobierno central no penaliza el desnudo en ningún lugar de la geografía española. Ahora os habéis quedado con más cara de estupefacción ¿verdad?, tranquil@s, yo aun sigo con ella. El nudismo está despenalizado en España desde 1979, salvo en dos supuestos lógicos que ni siquiera pertenecen a la filosofia ni nudista ni naturista. Estos dos supuestos se refieren a la realización de actos obscenos ante menores de edad o discapacitados psíquicos... y me parece perfecto que se penalice. E insisto, eso no es nudismo ni naturismo, es exhibicionismo y el nudista NO ES EXHIBICIONISTA.




   ¿Qué pasará el año que viene o durante este verano? Yo aun siendo hombre me voy a preparar un burka para ir a la playa, ya que estoy convencido creo que nos obliguarán a llevarlo y entonces serán más caros por la demanda. ¿Y ustedes señores gobernantes (solo digo "señores" por respeto), nos representan a todos?... UNA MIERDA, ¿y ustedes defienden un sistema y una sociedad en la que se lucha por las libertades?... OTRA MIERDA y perdón por la palabra. Supongo que el lector aprecia mi enfado; sí, estoy muy enfadado.

   No me sirve la argumentación de que sea inmoral permanecer desnud@s ante nuestros semejantes simplemente porque no lo es; nadie y digo NADIE sabría argumentarme un motivo. No me sirve que a una parte de esta sociedad, me refiero a una parte caduca, hipócrita, sin personalidad, de falsa moral y decadente con todos mis respetos, les moleste ver cuerpos desnudos en cualquier lugar sencillamente porque si les molesta con no mirar es suficiente. Y a todo esto... ¿no será que esa parte de la sociedad son un atajo de voyeurs?, porque si no te miran no te ven ¿verdad? Con un inmenso respeto mencionaré aquí a una anciana que tuve la oportunidad de conocer, que se enorgullecía hasta el extremo cuando contaba que, habiendo tenido cuatro hijos, su marido jamás la había visto desnuda. Esta anciana nació a finales del siglo XIX y murio a finales del XX. ¿Volveremos a aquellas concepciones sobre el desnudo humano? Me aterra pensarlo, pero veo que las enseñanzas de esta sociedad van hacia ello. Quien quiera llamarme catastrofista que lo haga, no me ofendo.

  ¿Podremos en el futuro ducharnos desnudos en un gimnasio o también nos lo prohibirán teniendo que limitarnos a realizar la soberana guarrada de ducharnos con un slip? Esto aunque parece una broma ya ocurre en algunos países que prefiero no mencionar, porque me hace daño en lo más profundo de mi esencia humana. ¿Podremos andar desnudos en nuestro propio domicilio sin temor a que alguien nos mire desde fuera y las fuerzas del orden nos acusen de exhibicionistas? ¡¡¡A VER SI ENTENDEMOS QUE EL QUE MIRA DESDE FUERA ES UN MIRÓN, UN VOYEUR Y NO UN EXHIBICIONISTA EL/LA QUE PERMANECE DESNUD@ EN SU DOMICILIO QUE ES UN LUGAR PRIVADO!!! Pues también ha llegado a ocurrir en otro país que tampoco quiero mencionar, ejemplo de poder, democracia y cúpula del mundo, creo que todos sabemos cual es.

   La cuestión es que la respuesta a todos estos interrogantes yo no la tengo, lo que sí sé es que parace que estamos y caminamos hacia una sociedad retrógrada, afectada por los prejuicios estúpidos en la que parece que nos quieren convertir en nudofóbicos y gimnofóbicos.

   Mis disculpas a tod@s aquell@s que hayan podido sentirse molestos con mis palabras, respeto a todo el mundo y a todas las tendencias siempre que no hagan daño a los demás. Que todo el mundo sepa que con estas acciones contra el nudismo y el naturismo lo que se está haciendo es un grave daño a la libertad de l@s que lo único que queremos es expresarnos en paz y libertad.







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EL DESNUDO EN SOCIEDAD



Artículo previo a la conferencia "EL DESNUDO HUMANO EN LA SOCIEDAD ACTUAL" que tendrá lugar en la sala virtual de conferencias de EAC, (http://www.altaeducacion.org/), el día 25 de Junio de 2011, a las 18,30 hrs. (hora española) 





   Desde que el Ser Humano, como especie, decidió que era necesario cubrir su cuerpo para sobrevivir protegiéndose del frío, ya nunca ha vuelto a desvestirse; y lo digo evidentemente en el sentido de su existir cotidiano, en el de su experiencia de vida.

   Aun trabajando con asiduidad con el cuerpo humano desnudo en la disciplina artística que cultivo y siendo nudista convencido desde hace ya “unos cuantos años”, no pretendo decantarme ni en este artículo, ni en mi próxima conferencia que lleva por título El desnudo humano en la sociedad actual, en favor de mi tendencia en cuanto a lo que se refiere a la naturalidad del cuerpo humano tal cual es, pero sí creo que todos hemos de aceptar, obviando tendencias personales, cuales son los orígenes y los motivos actuales de este tabú.

   Porque primero por necesidad de supervivencia y después por los condicionamientos y normas sociales, el Hombre es hoy en día un animal pensante absolutamente inadaptado no solo a su medio original, sino también a la aceptación ante su entorno social de su estructura corpórea.

   Nacemos desnudos y en principio ni siquiera somos conscientes de nuestro propio cuerpo, que vamos descubriendo poco a poco. Y cuando lo hemos descubierto, no sentimos vergüenza o pudor por no estar tapados. Es la educación que recibimos y las normas sociales, ╾ a las que también están sujetos nuestros padres ╾, las que dictan que debemos de cubrirlo.







   Han sido diversos a nivel general y muchos más a nivel particular a lo que le deberemos sumar la interacción entre ellos, los condicionantes que han contribuido a la “obligatoriedad” de cubrir el cuerpo, además obviamente, de la necesidad clara también en nuestros días de la supervivencia personal, - no me imagino en absoluto paseando desnudo en pleno invierno por un bosque en las cercanías de Oslo (Noruega)… bueno sí, pero contrayendo una pulmonía triple, por ejemplo -. Así que dejando de lado los factores biológicos, me centraré en los que corresponden a la aceptación social del desnudo humano en plena libertad y sin cortapisas.

   Históricamente las religiones han tenido mucho que ver en la “prohibición moral” en cuanto al hecho de mostrarse desnudo ante los demás, ante la sociedad. La implicación directa del cuerpo desnudo con el sexo, - craso error -, lo pecaminoso de lo sexual y su errónea perspectiva al considerar su estatus únicamente procreador, han sido dictados básicos de exclusión de la naturalidad del desnudo en las sociedades del mundo. Aunque no ocurría así en ciertas sociedades en las que las religiones eran politeístas, como la civilización egipcia, la romana y la griega por encima de todas, en la que incluso para participar en la Olimpiada, era obligatorio hacerlo desnudo.




Participante en las Olimpiadas en la Grecia clásica.


   Pero no solo las religiones han sido las responsables de este tabú; hoy en día sin ir más lejos, la moda marca de alguna manera como debe de ser nuestro cuerpo y así surgen los conceptos metrosexual, entre otros. No seguir los patrones sociales hace que nos sintamos de alguna manera “excluidos”; con todo, surgen incluso determinas fobias como la gimnofobia y la nudofobia relativas al miedo extremo a la propia desnudez en público o incluso en pareja y aún peor enfermedades como la anorexia, etc. capaces de llevar a una persona a la muerte.





   La visión explícita del desnudo humano solo ha sido bien vista prácticamente desde siempre y hasta nuestros días, en el ámbito del arte, en el que la civilización griega es el máximo exponente clásico y cuyo máximo artífice en la actualidad lo tenemos en el fotógrafo norteamericano Spencer Tunick, verdadero captador de masas. Incluso en las iglesias podemos admirar, en los frescos que decoran el interior de sus cúpulas, angelitos desnudos evidentemente representados por niños, ╾ según el arte clásico la muestra de la inocencia ╾. Podemos también bajar al quiosco de la esquina y encontrarnos en los escaparates publicaciones en las que en la portada hay fotografías eróticas de cuerpos desnudos o semidesnudos, aunque estas manifestaciones plenamente aceptadas hoy, comenzaron su andadura a principios del siglo XX. El desnudo humano se ha comercializado por tanto. Pero entones… ¿por qué nos escandaliza el desnudo en carne y hueso?





   Hoy en día son muchos los grupos naturistas organizados que luchan a lo largo del planeta, por conseguir que la naturalidad del desnudo sea aceptada, al menos legalmente, ya que si bien es cierto que ni se puede ni se debe obligar a nadie a que vaya desnudo, tampoco se debería prohibir a nadie el derecho a su desnudez pública por simple naturalidad, no por exhibicionismo claro está y siempre dentro de unas normas de respeto hacia los demás. Los movimientos naturistas que nacieron en Alemania en la década de 1960, tienen cada vez más adeptos en todo el mundo. Así mismo también nos son familiares las manifestaciones sociales al desnudo, que se suelen dar habitualmente por causas justas como por ejemplo por el no maltrato de los animales, por los derechos sociales etc., y no tan familiares las que se han desarrollado en algunos conciertos de música clásica, etc. etc. aunque estos eventos son ciertamente puntuales.







Sergio Amado
Artista visual contemporáneo.
Desnudo artístico fotográfico.







 
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SÍ, DESNUD@S... ¿PERO DONDE?

  



   Si en el prefacio de esta bitácora, abogaba en unos de sus párrafos por un cuidado mayor de la naturaleza, hoy, cuando ya ha pasado un tiempo prolongado desde aquel día, he de manifestar mi mayor pesar en lo que se refiere a la evolución de ese cuidado por parte de la sociedad.

   Muy al contrario de lo que una gran parte de los seres humanos hubiéramos deseado, la sociedad de la que formamos parte y a la que estamos enganchados queramos o no, con lo cual tenemos parte de culpa, ha continuado degradando la naturaleza. Los esfuerzos desarrollados por determinadas entidades públicas o privadas han sido inútiles, los que han desarrollado y desarrollan otras insuficientes y los que llevamos a cabo a nivel personal l@s ciudadan@s de a pié, tienen poca o ninguna  relevancia.

   Los organismos internacionales, los entes que mueven los hilos del mundo no están dispuestos a dejar que el planeta llegue a resultar inhabitable, tranquil@s, PERO PRETENDEN LLEGAR HASTA EL LÍMITE. Ësta es una realidad que por supuesto no se hace pública. ¿SERÁN CAPACES DE LLEGAR A ESE LÍMITE SIN QUE LA SITUACIÓN SE LES VAYA DE LAS MANOS? Bueno, de momento no creo que piensen ni en un devastador tsunami ni en un terremoto de grado 10 sobre 10 en la escala Richter, con lo cual... veremos qué pasa.

   Mientras Alemania quiere eliminar sus centrales nucleares (ya veremos si es peor el remedio que la enfermedad, dependiendo de la materia prima alternativa que piensen utilizar), China esta dispuesta a implantar a lo largo de su vasto territorio DOSCIENTAS más de las que ya tiene. Eso sí, creando al mismo tiempo plantas de energia eólica en cantidades también brutales pero en mi opinión a través de un plan suicida y no solo para los chinos si se produce una catástrofe nuclear, si no también para el resto de los mortales.

  No voy a dejar de defender nunca la desnudez del Ser Humano, pero realmente parece que sea más urgente hablar de salvar al Hombre de sí mismo, para poder hablar de como pensamos que debería de moverse en su entorno.

   Y mientras tanto, aquí estamos un puñado de personas, hombres y mujeres, intentando tomar iniciativas para concienciar a los demás de lo importante que es cuidar ya no solo los bosques, ya no solo el aire que nos metemos en los pulmones, si no al planeta hablando a nivel global. Porque si seguimos así el bosque de Adán y Eva, se convertira en el justo infierno de las vanidades humanas.

   Y mientras tanto a l@s que desarrollamos iniciativas personales, quien nos tiene que ayudar nos ayuda... NADA. El año pado desarrollé un proyecto pro-naturaleza y medio ambiente, El bosque de los condenados; Se trató de una exposición de fotografía de desnudo artístico en naturaleza cuyo tema era la crítica de los incendios forestales provocados. Se trataba de un evento de defensa de la naturaleza a través del arte, lo cual no es habitual, que fue inaugurado en el incomparable marco de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (España) ... y recibí apoyos, apoyos privados... pero ningún apoyo institucional y digo sin morderme la legua que ni siquiera la gran Green Peace en su sede en esta ciudad, fue capaz de apoyar lo más mínimo, ni siquiera un apoyo simplemente social. ¿Cómo queremos concienciar así a los demás?

   Espero que mi próximo proyecto en pro del medio ambiente, El ocaso de Madre Tierra 2.0, tenga algo más de apoyo y por tanto repercusión. Espero que cualquiera de las iniciativas que se toman en todo el mundo, tengan el apoyo que se merecen y que conciencien a cuantas más personas, mejor.



Sergio Amado




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· ACTOS SOCIALES AL DESNUDO. CONCIERTO DE MÚSICA CLÁSICA.

   Una manifestación social más del cuerpo desnudo para transmitir en este caso la armonía y compenetración de los instrumentos de una orquesta, no solo a través de alma, si no de cuerpo y alma, sin pudores ni prejuicios, en pro de la naturalidad de un arte mayor, como la música.




Videos tu.tv


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· EL DESNUDO Y BART SIMPSON


En este video se nos muestra una parodia de lo que podría ocurrir, si se nos ocurriera andar sin ropa, por una ciudad. Lo cierto es que no es una costumbre habitual para los ciudadanos de ninguna ciudad. Pero... ¿es acaso delito el simple hecho de la desnudez?, ¿es un motivo de ridículización, de humillación, de escarmiento?. De un modo u otro este video, que es muy gracioso, me parece muy poco edificante, más bien represivo, pero muestra la realidad de una sociedad, presa de los prejuicios y de la antinaturalidad. Veámoslo


· EL FONOLL, UN PUEBLO NUDISTA.





LA VIDA AL DESNUDO

   En un paraje de belleza insólita en la provincia de Tarragona está el único pueblo naturista de España, donde el nudismo es común en sus visitantes: desde magistrados, miembros de la Guardia Civil y diputados hasta un ex franciscano.
 
ANTONIO LUCAS

   La mañana viene pespunteada de nubes. Casi todos los veraneantes de El Fonoll se han ajustado camisetas y pantalones cortos, a su pesar. Amenaza lluvia en este pueblo recuperado del interior de Cataluña, exactamente en la zona del municipio de Passanant (a 50 kilómetros de Tarragona y a 95 de Barcelona), situado en un valle privilegiado que descansa sobre el pecho de una loma. 
 
   Llegar por vez primera hasta aquí requiere cierta dosis de paciencia, capacidad de aventura y resistencia a las curvas. Es el peaje necesario para conocer el único pueblo naturista de España, concebido como tal.
 
   Sale de nuevo el sol, y la ceremonia de los cuerpos comienza su danza mansa, despereza su naturalidad, esa extraña naturalidad de vivir desnudo, como los hijos de la mar. En El Fonoll hay una liturgia perpetua del cuerpo y una comunión permanente con los principios naturales. Es otra forma de entender las vacaciones de verano. Familias, parejas, lobos esteparios y grupos de amigos escogen cada año El Fonoll para pasar unos días en contacto permanente con el bosque, en una finca de 140 hectáreas en cuyo corazón late este pueblo que llevaba más de 60 años abandonado, selvático y virgen a fuerza de olvido, a golpe de balas de la Guerra Civil, que aquí se sintió con fuerza.
 
   Fue Emili Vives quien, hace cinco años, empujado por su afán naturista y su vocación nudista se propuso darle vida al inmenso espacio natural que había adquirido. Poco a poco fue recuperando las casas que apenas conservaban algún muro de carga en pie.
 
   En su primer propósito estaba lo que hoy ya comienza a perfilarse en El Fonoll, una reserva de libertad capaz de acoger a 200 personas los fines de semana, con todo tipo de servicios, aprecios más que asequibles: seis casas familiares (equipadas) con capacidad para cinco personas, 12 apartamentos de dos, 20 minúsculas viviendas, un terreno de acampada, actividades deportivas, zonas de reunión, gimnasio, biblioteca, supermercado..., aunque todavía queda mucho por hacer, por ejemplo, que el agua corriente llegue hasta el lugar de acampada. Aunque todo se andará.
 
   Eso sí, sólo hay una norma insalvable para quien llega a este pueblo que vuelve a vibrar: ir desnudo. Y en esto no hay concesión.
 
   Desde lo alto del camino que conduce a El Fonoll, un enjambre de cuerpos apuntala la excepción del entorno, asaeteado de higueras, arces, cervales, roble valenciano, fresnos y pino rojo y piñonero.
 
   Los días se resuelven en una normalidad inusual. Pero es la normalidad que Emili Vives buscó tanto tiempo, al fin lograda, como un sueño con mimbres de imposible que se ha hecho verdad. «El naturismo es una filosofía muy completa. Un naturista no es sólo nudista, también suele ser vegetariano, ecologista y busca alternativas naturales para la salud, por ejemplo. Eso sí, cada cual escoge lo que más le apetece, aquí no hay restricciones, no pertenecemos a ninguna religión. La libertad individual es el primer y casi único principio».
 
DESNUDEZ Y VECINOS


   En los cuatro años que lleva funcionando El Fonoll, más de 12.000 personas han pasado por el pueblo para participar de esta forma de vida en la que el respeto, el silencio y la Naturaleza se abrazan. Gentes de muy distinto ámbito. ¿Quién se atrevería a pasar unos días compartiendo su desnudez con sus vecinos? «Mucha más gente de la que se cree opta por el nudismo. Además, aquí somos muy cuidadosos con los visitantes. No admitimos a cualquiera», aclara Emili.

   Eso sí, el eclecticismo se impone en ese imaginario libro de registros que es la memoria de Vives. Un teniente de la Guardia Civil, magistrados, algún diputado de Esquerra Republicana y hasta un ex franciscano son habituales en El Fonoll. ¿Un miembro de la Benemérita y un magistrado? «Pues anda que un ex franciscano», exclama alguien. «Es que aquí viene la gente a desconectar. El entorno es idóneo. Puedes pasear por el campo hasta hartarte, charlar con quien quieras, dar de comer a los animales de la granja, realizar rutas a caballo por el monte, sumergirte en un baño tonificador de arcilla. Además, la paz es absoluta», señala Emili Vives.

   El silencio. El silencio puede ser atroz y festivo a un tiempo; limpio y frondoso a la vez. La iglesia del siglo XIII, en la parte baja del pueblo -cosa insólita-, se convierte en vigía pagana de este espacio, coto de libertad. Sobresale en ella una cruz de absis en piedra que parte uno de sus ventanucos y que, aseguran, es única en el románico de Cataluña. De ahí hacia arriba se despereza el pueblo, ribeteado todavía de algunos muros sin restaurar. «Este es un proyecto lento y estoy solo para llevarlo hacia adelante. Eso sí, tengo bastantes ideas maduradas, como la de levantar un pequeño hotel que cumpla con todas las necesidades de los viajeros más exigentes. Nudista, por supuesto», aclara el creador de esta iniciativa.
 
   Ana y Enric, de Barcelona, llevan tres años asistiendo a El Fonoll cada verano. «Somos ya veteranos en esto. Hace años que nos interesamos por la biocultura y ello, en nuestro caso, se relaciona directamente con el nudismo. No sé por qué, para algunos, desnudarse fuera de la playa está considerado anormal. Hay demasiados tabúes sobre el tema. Sobre todo en algunos adolescentes, pero el pudor es un sarampión que se cura con la edad», comentan.
 
EXCURSIONES NOCTURNAS
 
   La tarde está casi vencida en el pueblo y, si la temperatura lo permite, después de la cena se realizará alguna excursión nocturna. Con la luz de la luna no sólo se transforma el paisaje, también la sinfonía desordenada del bosque se hace otra. La oscuridad está sucesivamente arañada de aves nocturnas y otros cometas de la noche. «No imaginas el placer que supone hacer una excursión a la luz de la luna. Casi más que por el día», explica Vives.
 
   ¿Y en esas excursiones no se cruzan con otros paseantes vestidos? «Alguna vez, pero por el día. Generalmente los textiles no se asombran demasiado porque saben de los gustos de los que estamos aquí». Textil es el término con el que los nudistas se refieren a cualquier persona con ropa. Es una suerte de código ecologista que por momentos alcanza semejanzas con los diálogos de las novelas de ciencia ficción.
 
   Aquí los textiles no están bien vistos. Es decir, que cualquiera que se acerque a El Fonoll, aunque sea para pasar un solo día, debe ir desnudo. «Aquí no queremos mirones. No nos gusta ser el centro de ningún espectáculo», advierte Pere, otro de los habituales del pueblo en vacaciones. «A mi mujer y a mí nos parece más natural ir desnudos. A nosotros nos estorba la ropa. Sin embargo, no soy vegetariano», asegura con cierta sorna. «Mira, si hubiesen hecho un Gran Hermano naturista la gente asumiría mucho mejor el nudismo. El problema estriba en la educación judeocristiana que nos han impartido».
 
   La cena en El Fonoll es otro momento de convivencia, para quien quiera. Se repasa el día, se habla de las actividades que ha hecho cada uno... Por ejemplo, sobre lo aprendido en algunos de los seminarios que suelen impartirse: sobre medicina natural y plantas medicinales, sobre dietética, sobre danza y expresión corporal, sobre sexualidad...
 
   Pero también hay bromas. Lo solemne queda apartado, como en un pacto tácito. «¿Habrá algo más natural que ir en pelotas?», comenta un huésped. La pregunta queda en el aire. La respuesta parece obvia, pero siempre hay una primera vez. Aunque sea este un pueblo sin pudor, ni pecado concebido. Aunque la noche se acode en el bosque vestida de desnudez.

Itinerario de un sueño conseguido

   Hace cinco años, Emili Vives, ingeniero, compró El Fonoll. Mejor, la finca en la que está El Fonoll. Cuando le dijeron que aquel pueblo estaba abandonado, puso en marcha los resortes del deseo, cumpliendo así una de sus ilusiones. «La primera vez que llegué aquí me tumbé en el césped, miré al fondo y tuve claro que lo dejaba todo para empeñarme en este proyecto».

   Así fue, delegó en sus negocios y se puso a rehabilitar este espacio. «Aún queda mucho por hacer, tengo iniciativas que me llevarán años, pero cuando echo la vista atrás veo que he ido cumpliendo mis objetivos». Desde entonces, sus convicciones naturistas se convirtieron en un modo de vida. Ahora estimula a que los demás compartan y comprendan las ventajas del desnudo.

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· ¡¡¡¡¡ DETENIDO POR ESTAR DESNUDO EN SU CASA !!!!!

   En Estados Unidos pasan cosas raras, pero algunas es que son casi inexplicables.

   La última historia que me ha dejado patidifuso ha ocurrido en Springfield (Virginia). Un hombre se ha metido en problemas por estar desnudo en su casa. Sí, sí, tal y como leéis.

   Eric Williamson tiene 29 años y creció en Hawaii y comparte piso con varios compañeros. Sin embargo, según su testimonio, ninguno de esos compañeros estaba en casa a las 5.30 de la mañana el lunes, cuando él se levantó (desnudo) a hacerse un café.

   Williamson no entiende absolutamente nada: "Sí, no llevaba ropa, pero estaba solo, en mi propia casa y acaba de salir de la cama. Aún era de noche y no tenía ni idea de que habría alguien fuera mirándome".



   Pues mala suerte, Eric, porque a esas horas paseaba una mujer con un niño de 7 años y fue ella quien te denunció. Según la Policía, este hombre lo hizo a propósito porque quería que le vieran, según publica la prensa americana.

   Claro, cuando quieres que te vean desnudo paseas por tu casa a las 5.30 de la mañana. A los exhibicionistas lo que no se les ocurrirá nunca es hacerlo en público y a plena luz del día... ¿verdad? Pues la broma le puede salir cara, porque se podría enfrentar a un año de prisión y a una multa de 2.000 dólares (más de 1.300 euros, vamos).

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Y digo yo... qué hacía esa señora mirando el interior de la casa de este señor a esas horas. Creo que más que un caso de exhibicionismo lo es de voyeurismo, "señora mirona".






· MIEDO A LA DESNUDEZ: Gimnofobia y Nudofobia.

Miedo chica desnuda okupas haber abrazado propia photo

   A pesar de que estos dos términos que definen el miedo a la desnudez, se asocian como sinónimos, tienen algunos matices que los distinguen.

   Así pues se define Nudofobia como un persistente, anormal e injustificado miedo a la desnudez. El término proviene del latín “nudus” (desnudo) y del griego “phobos” (miedo). Según el psicoanálisis, esta fobia es un síntoma del conflicto entre el deseo del individuo de mostrarse tal cual realmente es, y el miedo a las consecuencias en el caso de hacerlo. También se conoce como gimnofobia.

   Sin embargo, aunque también se define Gimnofobia  como un persistente, anormal e injustificado miedo a la desnudez, parecen ser claros los matices. Quienes padecen de esta fobia temen tanto ser vistos desnudos como ver a otras personas desnudas, aún en aquellas situaciones donde la desnudez es socialmente aceptada. Los gimnofóbicos pueden experimentar miedo o ansiedad frente a todos o por el contrario sólo frente a ciertas personas en particular. Asimismo, reconocen que su miedo es irracional. Una posible causa para esta fobia es el sentimiento de inferioridad con respecto al propio cuerpo, en especial debido a que se lo compara con imágenes mostradas en los medios y se idealiza la belleza humana al punto de que las imperfecciones naturales en cualquier ser humano son vividas como un padecimiento. Pero la gimnofobia también puede estar asociada con una fobia sexual, con ansiedad sobre la sexualidad en su conjunto o de un sentimiento persistente de vulnerabilidad relacionado con el pensamiento de que las personas que vean al fóbico desnudo puedan seguir imaginándoselo desnudo.

   Fuente: fobias.net
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   Por suerte, según parece este tipo de fobias son cada día menos frecuentes. En mi humilde opinión y digo humilde ya que no soy psicólogo ni experto en el tema, deberíamos decir en muchísimos casos prejuicio social en lugar de nudofobia, ¿o es que acaso esas consecuencias no son guíadas por el tabú injustificado que es para la sociedad, la desnudez del cuerpo del ser humano?

   A día de hoy, 16 de octubre de 2009, son cada vez más los hombres y las mejeres que practican el nudismo, entre los que me incluyo. Sin embargo, ¿esas personas que son nudistas bajan a por el pan como llegaron a la vida, en su más absoluta desnudez? o ¿bajan al perro al parque desnudos?. Sinceramente yo no sé de ningún caso, ni tampoco lo he hecho yo mismo. Y no lo he hecho francamente, por temor a las consecuencias, a la reacción de mis vecinos.

   Resulta, ( no es una justificación), bastante complicado no sentir ese temor a la reacción de la gente, en el caso de que se me ocurriera bajar a la calle a por tabaco, en una sociedad en la que el desnudo es un absurdo tabú, en una sociedad en la que se te da la espalda o se te califica de excéntrico o exhibicionista si tu comportamiento no es moralmente correcto en cuanto al desnudo al menos en una parte del entorno social que nos rodea. Posiblemente en el estanco me dirían que no volviera más sin ropa.

   Con lo cual, a pesar de ser un nudista activo y convencido, he de reconocer que también soy algo nudofóbico, al igual que la gran mayoría de mis amig@s l@s nudistas, en mi opinión y con todos mis respetos hacia ell@s.

   Una de mis frases dice así:

"Si les molesta verte desnudo, es porque no renuncian a mirarte."

   Podría ser un buen antídoto contra la Nudofobía, interiorizar el significado de esta frase y actuar en consecuencia?
Sergio Amado


  

· CUÉNTANOS ACERCA DE TU EXPERIENCIA NUDISTA.


  
   Como en todas mis bitácoras, me gusta estar en contacto con vosotros los lectores y amigos con lo que estoy muy interesado en vuestra participación para hacer de este lugar, tanto como de los otros, zonas de participación, diálogo y opinión.

   Así pues esta es una sección para que vosotros los nudistas, naturistas o los que estáis en vías de serlo, participéis con vuestras experiencias, reflexiones y comentarios.

  Evidentemente podéis hacerlo en forma de comentario a este post. Os espero amig@s.



· EN LA PLAYA NUDISTA.




   Estamos en pleno Verano y con él ha llegado como siempre la temporada de disfrutar de la playa, aunque algun@s lo hacían ya en Primavera para tomar el sol y otr@s en Otoño y en Invierno para pasear, incluso otr@s much@s para meditar, para encontrarse cara a cara con sus pensamientos e inquietudes o quizá, para organizar sus ideas, desordenadas en su paso por el estrés, por las preocupaciones o sencillamente por los duros e inciertos avatares de la vida. Hasta l@s habrán que no la pisan nunca, porque para gustos hay colores y más aun, todos respetables. Lo cierto es que el Verano ha llegado a España como a otros muchos lugares, pese a que en otros están en pleno Invierno. Y lo ha hecho trayendo consigo más horas de luz y por tanto jornadas más largas que de algún modo están mas llenas de vida, de alegría, de actividad. A mi al menos, como a tant@s otr@s, el frío me paraliza.

   Sé que much@s de vosotr@s, por ejemplo tú, te estarás preparando para pasar una jornada de playa, es posible que para pasar la tarde, para gozar de un rato de sol, tal vez sol@, con amig@s, con tu pareja o con tu familia. Pues mucho cuidado con él, porque a pesar de que el sol es uno de nuestros queridos amigos, que dan la vida al planeta que habitamos, en los tiempos en que vivimos en los que la humanidad o realmente una pequeña parte de ella está destrozando nuestro hogar, la Tierra, el astro dador de vida se ha vuelto peligroso. Así que no olvides la sombrilla, carga en tu bolsa de la playa un protector solar que sea potente y ni se te ocurra exponerte al sol en las horas del mediodía solar o en las que estan cercanas a él.

   Pero dime, ¿a que tipo de playa vas?, ¿a una textil o a una nudista? Si vas a una playa textil, imagino que conforme vaya avanzando la mañana, otros amantes de la arena irán colocando toallas y más toallas a tu alrededor, sobre las que descansarán por ejemplo, niñ@s… ¿he dicho niñ@s?, no est@s estarán haciendo un castillo de arena, est@s no descansan nunca, pero sí familias que además colocarán una mesa de playa para comer, para jugar al parchis o a las cartas o quién sabe, es posible que cerca de ti o justo a tu lado, se instale un bomboncito portando un minúsculo bikini o que quizá haga topless o un fornido muchachote, de los que se machacan en el gimnasio y tienen el aspecto de Silvester Stallone—véase, Rambo—. Llegado cierto momento querrás bañarte y ahí llegará tu verdadero via crucis, puesto que tendrás que sortear todo tipo de obstáculos como las toallas, cual laberinto de feria, un pozalito de playa, un rastrillo que tal vez se te clave en la planta del pie provocando la intervención de la cruz roja, un castillo de arena que a lo peor pateas sin darte cuenta con el cosiguiente cabreo y llanto del chiquill@ de turno, una bolsa que dios sabe lo que pueda contener, desde bocadillos hasta bronceador, pasando por los artefactos más inverosímiles para un día de playa… pero no, bromas aparte no creas que estoy criticando tu playa favorita, me encanta la playa y durante muchos años la playa textil representó mi cercanía mas directa al mar. Además, en ellas es donde habitualmente más servicios tendrás. Y oye, que cada un@ va a donde le apetece!!




   Sin embargo, si eres de l@s mí@s, es decir nudista, sabes tan bien como yo que las playas nudistas son afortunadamente más tranquilas y transitables, la aglomeración o no existe o es mínima. Pero a pesar de que esta circunstancia es un atractivo, no es ahí donde reside el encanto de las playas nudistas. Creo que está muy claro tanto para l@s “playatextiles”, como para l@s “playanudistas”—términos que acabo de inventarme y que espero que algún día acepte la Real Academia de la Lengua Española—, que las motivaciones para frecuentar la playa nudista son diversas. Ciertamente l@s habrán que tomarán el sol desnud@s por motivos de la propia imagen, para evitar las antiestéticas marcas blancas del bikini o del bañador, bien por motivos laborales—un/a modelo por ejemplo—, o simplemente porque no les agrade que su cuerpo sea bicolor durante el Verano y el Otoño como mínimo. L@s habrán también que irán, por el deseo de sentir la integración en la naturaleza del modo más completo posible, de vivirla en el más amplio sentido del concepto y l@s que las visitan y disfrutan por la sensación de libertad que proporciona deshacerse de un mal endémico social, del tabú que conlleva el desnudo. Porque dirigiéndome a quién corresponda,—me gustaría pensar que sois l@s menos—, dirigiéndome a aquell@s de vosotr@s que tenéis una imagen distorsionada del nudismo, los nudistas, los nudistas de verdad ni somos exhibicionistas ni frecuentamos las playas nudistas con la intención de “mostrar” nuestros cuerpos desnudos a los demás, ni hacemos orgías en el bosque ni nada parecido. Aunque bien es cierto que para liberarse de un tabú, es necesario mostrar la actitud contraria a la que representa ese tabú al entorno social, lo que hacemos es simplemente un ejercicio de naturalidad, liberados como decía del tabú del desnudo, para gozar de la naturaleza de un modo libre.



MI EXPERIENCIA PERSONAL.




   Me sorprendí gratamente, la primera vez que fuí ya hace años a una playa nudista. Albergaba mis dudas en cuanto al hecho de si me sentiría observado, pero a pesar de ello quería probar. Tras desplazarme en mi coche unos 40 kilómetros—incluyendo un tramo final de camino de tierra, por el que solo cabía un vehículo que más parecia una ruta por la selva—, llegué a la susodicha playa, una playa de arena fina y cuidada aunque más salvaje que cualquiera de las textiles cercanas; aparqué mi pequeño vehículo de color gris plata y caminé sorteando algunas dunas, hasta que llegué hasta la amplia franja de arena; como presuponía porque era evidente, la visión era la de una playa habitual, solo que más despoblada y en la que los cuerpos de mujeres y hombres, de ancian@s y niñ@s permanecían en lo mas álgido de su naturalidad, desnud@s. Llegué, casi quemándome las plantas de mis pies descalzos, hasta un lugar cerca de la orilla, extendí mi toalla sobre la arena y tímidamente me despojé por completo de la ropa que llevaba puesta, incluido el bañador. Aunque por ser la primera vez que estaba desnudo ante más de una persona, me sentí algo azorado, no tarde en experimentar esa sensación de libertad de la que hablaba y por supuesto no me sentí observado en ningún momento, ni más ni menos que en cualquier playa textil. En mi entorno, ese entorno natural y libre hombres y mujeres desnud@s, disfrutaban del sol y del mar; desde personas solas, pasando por parejas o grupos de amig@s, hasta familias enteras desde l@s abuel@s hasta l@s niet@s. Observaba a mi alrededor, con esa mirada general que no se dirige a nadie en concreto, que cada uno iba a lo suyo, como yo de no ser porque en ese momento aun me preocupaba sentirme observado—eran mis primeros minutos en aquel maravilloso escenario—; un@s escuchaban música en su walkman, otr@s leían, otr@s jugaban a las palas, a las cartas o se bañaban… Aunque como comentaba, cada un@ acude a estas playas y desnuda su cuerpo al sol por una motivación concreta o por varias a un tiempo, el nudismo llega a ser mucho más que tomar el sol sin ropa o pasear desnudo al aire libre, llega a ser una filosofía de vida. A partir de ese momento, esa playa, que para más señas es la playa nudista de Cullera, en Valencia, me enganchó, el nudismo, la sensación de libertad, autoestima y reafirmación en uno mismo que proporciona, me engancharon.



VESTID@S EN LA PLAYA NUDISTA.




   Pero además de las personas que desnudamos completamente nuestra piel al sol, en la playa nudista suelen haber otro tipo de habitantes. Están por ejemplo l@s que yo llamo “paseantes de la orilla”, que desde la playa textil caminan y caminan, hasta dentrarse en la nudista, lo cual no me parece demasiado correcto simplemente por una cuestión de respeto. No es que me importe ni moleste su presencia en absoluto y creo que en este asunto puedo hablar en nombre de un gran número de personas que como yo, son nudistas; el nudismo parte de una voluntad e iniciativa personales y no está o no debería de estar condicionado por la presencia de personas vestidas, pero en un tema controvertido socialmente como este, entramos en el territorio del respeto. Se trata pues simplemente de una cuestión de eso, de respeto, puesto que aunque la playa es pública y por tanto patrimonio de todos, si en la playa textil no se puede ejercer el nudismo, en la nudista no creo que sea correcto ir vestido. También habitan estas playas l@s player@s que van en pareja, dándose en algunos casos, la circunstancia de que un@ de ell@s es nudista y el otr@ no, con lo cual un@ campa a sus anchas desnud@ y el otro vestid@… comprensible y lógico, ni hay que obligar al textil a que se desnude, ni al nudista negarle que disfrute del nudismo… una decisión salomónica. Y a veces, aunque por fortuna las menos, también está ese repugnante, mal educado, reprimido y asocial “chiquidicuatre abrazafarolas”,—en esta ocasión hablo en masculino y aludo a este personaje sin ningún respeto, sencillamente porque no lo merece—, al que se suele llamar… Mirón. Obviamente se advierte la presencia y actitud de este especimen, porque no tiene ningún reparo en ser descubierto. En este caso opino que se trata de un ser tan pequeño, con tan poca personalidad, tan reprimido e irrespetuoso que además de dar pena, ni siquiera hay que perder el tiempo molestándose por su presencia. Ciertas actitudes relacionadas con la belleza del desnudo, con un cuerpo bonito, desnudo, posiblemente apetecible y todas las connotaciones que puede tener, deberían de ser postergadas para otros momentos consensuados y más adecuados.

   A ti que te consideras “playatextil”, deseo expresarte el mayor de mis respetos,—faltaría más—, y pedirte que no entiendas esta reflexión como una crítica hacia las playas textiles y mucho menos a ti, solo se trata de mis pensamientos y reflexiones, imagino que compartidas por much@s, esparcidos en la red acerca de las playas textiles y las nudistas, con los que quizá entiendas mejor el nudismo y no tengas, si es así, una visión distorsionada de lo que representa en realidad; bueno… y si he conseguido animarte a probar… ¡genial!

   A ti que en este momento estás indecis@, acerca de visitar una de esas playas en las que, como decía el grupo de pop español Radio Futura , en uno de sus famosos temas: “En las piscinas privadas las chicas desnudan sus cuerpos al sol”, te animo tanto si eres chica como dice la canción, como si eres chico a que lo hagas, a que te liberes de ese tabú, a que te des cuenta de que el cuerpo desnudo es simplemente algo natural. En una playa nudista tendrás, en alguno de los casos, menos servicios que en una textil, sin embargo la sensación de libertad y de liberación de tabúes, es muy gratificante y vale la pena.

   Y a ti que como yo, vives en un sentido más amplio la naturaleza, desearte que sigas disfrutando de ella el tiempo que le quede.

   Yendo por delante siempre y de un modo firme, mi reconocimiento y exaltación del libre albedrío de las personas, recibid un@s y otr@s mis saludos más afectuosos y sinceros. Desnud@s o vestid@s nos vemos en alguna playa del mundo.

Sergio Amado.
 


· EL DESNUDO HUMANO Y LA NATURALEZA.



    El maldito despertador de mi teléfono móvil, sonó aquella mañana a las 8,00hrs; en esa jornada del caluroso pero adorable agosto de 2009, como todos los veranos en mi opinión, debía desplazarme al centro de la ciudad de Valencia para realizar diversas gestiones.

    En el estado de confusa somnolencia en el que me encontraba, tras escuchar como de lejos aquella musiquilla repetitiva y odiosa, no recordé que me acababa de mudar y que posiblemente al intentar aterrizar con los pies en el suelo, tropezaría con alguna caja de las utilizadas en la mudanza, para transportar mis enseres al nuevo domicilio. Y así fue, al intentar poner mi cuerpo en pie con mi cara de sueño puesta y moviéndome casi por intuición, algo se interpuso en mi camino y efectivamente… di estrepitosa y torpemente con mis huesos en el suelo, haciendo escala técnica sobre unas cajas de zapatos que esperaban apiladas su traslado, a un lugar mas adecuado. Bien comenzaba el día.

    Tras realizar el ritual diario de aseo personal, desayuné y me encaminé a la estación del metropolitano próxima, a una hora del día que todavía no resultaba calurosa, lo que permitía sentir mejor el aroma a pino, a naturaleza dentro del ámbito urbano en el que residía desde hacía tan solo unos días. Tal y como me ocurre de vez en cuando, tuve que esperar al siguiente metro ya que llegué tarde al horario de salida del que pensaba tomar. Algunos minutos más tarde llegó a la estación el siguiente comboy, subí y al momento de estar acomodado, comencé mi habitual partida de tetris en mi teléfono movil, uno de estos celulares actuales, que poco más y te conectan con los satélites de la NASA.

    Poco a poco, el vagón que escogí para recorrer la pequeña distancia que me separaba de Valencia, fue llenándose de gente; había entre las personas que comenzaron a poblarlo, algunas que iban vestidas de traje, las había que iban ataviadas con ropa deportiva… a mi lado se sentaron dos chicas, una morena y una rubia de pelo corto, de entre veinte y veinticinco años, calculo yo. Debido a la cercanía física, oía perfectamente su conversación, a pesar de que no era mi intención escucharla. Sin embargo resultaba interesante.

    La parte interesante de esa conversación que fue imposible no escuchar para mí, se desarrolló así:

· Chica rubia.-

    ¿Pues sabes?, aunque nunca he ido a una playa nudista, me apetece mucho hacerlo; sabes que adoro la naturaleza y me da que estando desnuda al sol en una playa nudista o no sé… en un bosque poco frecuentado me sentiría más natural, mas identificada con la naturaleza y no sé… pienso que incluso más libre.

· Chica morena.-

    Pues yo estoy pensando en repetir, estuve hace años en una pero bueno por tomar el sol nada más, sin tanta filosofada, ajajjaja.

· Chica rubia.-

    ¿Ah sí, estuviste en una?, ¿y que tal?.

· Chica morena.-

    Muy bien, una playa muy tranquilita de Tarragona. Fui con mis padres.

· Chica rubia.-

    Pues te parecerá una filosofada, pero la verdad, yo pienso que nosotros mismos, las personas, el ser humano somos naturaleza, con lo que es bueno que estemos lo más cerca posible de ella, así que… sí, creo que iré este finde, ¿te vienes?.

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    Evidentemente, a la chica rubia no le faltaba razón en la última frase que recuerdo de aquella conversación: nosotros mismos, el cuerpo humano y por tanto el cuerpo de cada uno de nosotros, es una manifestación de la naturaleza. Aunque desde el punto de vista de la sociedad actual, con su entramado de relaciones e interacciones con los demás, sus normas y sus directrices morales, pueda parecer una opinión extrema, lo cierto es que el cuerpo cubierto con cualquier tipo de vestimenta, es antinatural y artificial.

    Bien cierto es, que el ser humano comienza a cubrir su cuerpo desde sus albores, para combatir el frío, este es un hecho clave en la supervivencia de la especie. Sin embargo… ¿cuándo empieza el hombre a cubrir su cuerpo, incluso en las épocas calurosas?, ¿por qué lo hace en esas épocas?, ¿tal vez por una conciencia de prejuicio social?. Hoy en día, en el hombre moderno no queda nada del hombre integrado en la naturaleza. Este es un tema antropológico del que nos ocuparemos en otro artículo.

    En el caso de los movimientos nudistas y naturistas, está claro que la práctica del nudismo surge de un impulso de vuelta a la naturaleza. Pero entre las personas que se consideran textiles, vemos habitualmente y cada día más a menudo en las playas, mujeres que practican el top-less, que lucen bikinis minúsculos o tangas.




    ¿Son estos casos intentos de vuelta a la naturaleza a través de la desnudez, no consumados?, ¿representan la antesala del nudismo, que quizá en muchos casos nunca llegará?, ¿tienen simplemente su origen en la sensualidad, en la provocación?, ¿domina en estos casos el convencimiento quizá inconsciente, de que llevando estas prendas minúsculas estarán mas cerca del desnudo, sin estarlo completamente y no se autocastigarán con el prejuicio de la imagen humana desnuda en público?. Sería interesante tratar este tema en un artículo próximo con la colaboración de un psicólogo y un sociólogo.

    Siendo como siempre desde este lugar respetables y respetados todos los pareceres, es evidente que el cuerpo humano desnudo es una manifestación de la naturaleza, pertenece a la naturaleza; aunque racionales y muy desarrollados desde el punto de vista evolutivo y enmarcados en una estructura muy desarrollada en el ámbito social y tecnológico, los seres humanos seguimos siendo animales. Existen individuos a los que no les molesta su desnudez ante los demás y los hay, la gran mayoría, a los que sí les incomoda.



Animal racional, pero animal.


    Y así como esta bitácora trata el tema del cuerpo desnudo del ser humano y todo lo que le rodea, y se posiciona del lado de su manifestación libre de prejuicios, también se ocupará de un modo activo del de la propia naturaleza como entorno, primordialmente desde la óptica de su conservación, medio natural del que formamos parte aunque desdichadamente inadaptados, medio en el que están nuestros orígenes… la naturaleza, la madre tierra.



    Si dejamos que se quemen nuestros bosques y con ello llegamos a la desertización o si conseguimos poco a poco la extinción del resto de las especies vegetales y animales, acabaremos con el equilibrio ecológico y nos quedaremos sin nada; nos quedaremos sin hogar, porque llegado ese momento no lo serán ni los grandes edificios ni las ciudades; llegado ese momento ya no podrán salvarnos ni las más poderosas e influyentes políticamente organizaciones ni entidades del globo, ni los gobiernos del mundo. Y entonces, en pleno proceso de suicidio, el cuerpo humano desnudo será la única manifestación de la naturaleza que nos quede… nosotros mismos en nuestra propia desnudez.

Sergio Amado.